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La infraestructura en algunos destinos emergentes en México no ha ido a la par con el desarrollo de complejos turísticos y de comunidades para el retiro. Se necesita urgentemente contar con rellenos sanitarios, plantas de tratamiento de agua, nuevas fuentes de energía y hasta nuevas plantas desalinizadoras en muchos destinos turísticos y de retiro en las costas de México. Cuando los jubilados estadounidenses buscan un destino en las costas de México por sus paisajes, espectaculares océanos y tranquilo estilo de vida, frecuentemente asumen que su hogar adoptivo les ofrecerá servicios públicos e infraestructura mientras viven ahí. Dependiendo en la habilidad e interés que las autoridades locales tengan para administrar de manera efectiva el crecimiento, muchos de estos destinos sufren de la pérdida de servicios e impacto negativo en la infraestructura debido al descontrol en el crecimiento. Por ejemplo en el año 2005 en Loreto, Baja California Sur, las autoridades municipales autorizaron un plan de uso de suelo por 20 años, que expandió las áreas con potencial de desarrollo para proyectos de turismo a gran escala, proyectando un incremento poblacional de 100,000 habitantes en ese periodo. Aún y con la inversión de FONATUR de 200 millones de dólares para obras de infraestructura para el tratamiento de aguas residuales, energía y agua, no será suficiente para abastecer ese incremento poblacional.69 Puerto Peñasco o Rocky Point - como se le conoce en inglés - es un “destino para el retiro” que se ubica a unas cuantas horas de las ciudades de Phoenix y Tucson en Arizona. Aún y cuando cuenta con un plan de desarrollo urbano relativamente modesto, Puerto Peñasco continúa creciendo, afectando negativamente el estero La Cholla y la pesca local. La playa de cinco millas de longitud conocida como Sandy Beach no tenía residentes permanentes hasta hace cinco años. Hoy en día, se pueden apreciar a lo largo de la costa altos edificios de condominios, con un estimado de 65,000 residentes permanentes en Puerto Peñasco. Los mismos funcionarios gubernamentales como el Senador Heladio Ramírez López del PRI han mencionado la degradación ambiental como una de las razones por las cuales se debe evitar el desarrollo turístico de gran escala.70 Zihuatanejo, una ciudad en la playa al norte de Acapulco, es considerada como un destino turístico emergente y es donde se ubica uno de los primeros proyectos turísticos a gran escala, Ixtapa. A la fecha, el aumento en el turismo no ha dado como resultado una mejora en los servicios públicos, en infraestructura o en mayores ganancias para las empresas locales. Sin embargo, la Secretaría de Turismo del Estado de Guerrero declaró una derrama económica de 1,700 millones de dólares en el 2006, la mayoría de dichos recursos provenientes de pasajeros de cruceros..71 De hecho, Zihuatanejo ha hecho un gran esfuerzo para mantener los niveles de servicios públicos. No cuenta con un relleno sanitario moderno, las descarga de aguas residuales a mar abierto están bloqueadas por un malecón que se encuentra a medio construir y el tráfico se ha incrementado. En el 2007, se presentaron 400 casos de dengue en Zihuatanejo. En una encuesta realizada por un diario local, únicamente el 5% de los residentes se mostraron a favor de un puerto para cruceros.72 En el 2006, protestas locales detuvieron la construcción del malecón de piedra, pero el daño ya estaba hecho. Se propone que dos nuevos proyectos impulsados por FONATUR y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) respectivamente, - uno de ellos ubicado en medio de la bahía73 - reemplacen el puerto para cruceros original. Desde entonces, el gobierno municipal prohibió la construcción de edificios altos para mantener intacta la atmósfera de comunidad costera.74 Aunque de manera lenta, México está respondiendo al incremento en la demanda en infraestructura. En 2007 y 2008, Greenpeace México identificó 17 playas en el país en las que había riesgos al nadar en sus aguas y difundió ampliamente esta información en una campaña de incidencia diseñada para incrementar la atención de los gobiernos a esta problemática. Los activistas argumentaban que el análisis en la calidad de agua que realizaba SEMARNAT eran “esporádicos y deficientes.”75 Para responder, el gobierno federal concedió a CONAGUA un fondo de 120 MDD para mejorar las plantas de tratamiento de agua en áreas prioritarias, especialmente en destinos turísticos. Al mes de junio de 2008, se habían efectuado por lo menos siete solicitudes de sistemas de saneamiento, agua potable y plantas de tratamiento de aguas residuales.76 También en el 2008, el Presidente Calderón autorizó 73 MDD para un programa de limpieza en Acapulco para mejorar 12 de las 15 plantas de tratamiento de agua. En el 2007, SEMARNAT lanzó un programa de certificación de playas limpias. Hasta agosto de 2009, ocho playas habían obtenido esta certificación y diez más estaban en proceso de obtenerla.77
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